Andoni, 32 años, llevaba tiempo sin reconocerse: barriga, ropa apretada y entrenos que no daban resultado. Probó dietas estrictas, quitarse hidratos y batidos “milagrosos”, pero siempre volvía a subir y la frustración aumentaba. No era falta de esfuerzo, era no tener un camino claro.
En 6 meses perdió 15 kilos, eliminó la barriga y el pecho que le acomplejaban y recuperó una confianza que tenía perdida. Entrena con sentido, come sin hambre ni obsesiones y, lo mejor, sabe mantenerlo sin rebotes.
Hoy no solo tiene otro físico; tiene otra mentalidad. Más seguro, más claro y orgulloso de verse bien de nuevo.