Fernando, 42 años, vivía atrapado en un cuerpo que no sentía suyo: 19 kilos de más, barriga creciente y la tensión arterial por las nubes. Evitaba fotos, se vestía siempre igual y había perdido la seguridad en sí mismo. Hoy, con 19 kilos menos, su transformación se nota por fuera y por dentro: la barriga ya no marca su vida, la ropa vuelve a quedarle bien y su salud está en orden. Ha recuperado energía, tranquilidad y la confianza de sentirse de nuevo fuerte y en control. Cuando recuperas tu cuerpo, recuperas tu vida.