Cristian, 33 años, pasó de una lesión a un bucle de ansiedad, atracones y culpa que lo hacía sentirse cada vez peor. Sabía que necesitaba ayuda y ese fue su punto de giro. En 6 meses perdió 15 kilos, recuperó una rutina sin miedo a lesionarse y aprendió a comer sin ansiedad. Lo más importante fue lo interno: recuperó calma, claridad y la sensación de volver a ser él. Hoy vive con estabilidad, energía y control. Su cambio no fue solo físico, fue mental.