Alfredo llevaba años sintiendo que había perdido el control: barriga creciente, ropa que apretaba y un bucle constante de subir y bajar de peso. Hacía ejercicio, probaba dietas y cardio, pero siempre volvía al mismo punto.
Hasta que dijo “basta”. Quería un cambio real y duradero. En 6 meses perdió 20 kilos, eliminó la barriga y empezó a ver abdominales por primera vez. Recuperó energía, fuerza y seguridad, y lo más importante: aprendió a mantenerlo sin miedo al rebote.
Hoy no solo pesa menos; vive mejor, se mueve mejor y por fin se siente él mismo.